Las esmeraldas

La Esmeralda.

El nombre Esmeralda proviene del griego pero probablemente su origen es persa o indio antiguo. Significa piedra verde. En la antigüedad se denomina así no solo a la esmeralda sino a otras gemas. Seguramente todas las gemas verdes conocidas. La esmeralda junto al aguamarina  pertenece al grupo del berilo. Se considera el más noble dentro de este grupo, su verde es tan incomparable que este color tan propio se denomina verde esmeralda incluso fuera del marco de la mineralogía. La sustancia colorante es el cromo a veces el vanadio. El color es muy resistente a la luz y al calor no se modifica hasta unos 700 o 800 ºC. Transparencia solo en las calidades más finas frecuentemente la esmeralda está enturbiada por alguna inclusión, fluidos, burbujas de aire o grietas de curación otros cristales. Estas no han de considerarse ineludiblemente como taras, caso de que no sean excesivamente importantes sino como una prueba de la autenticidad de la piedra con respecto a las sintéticas y otras imitaciones. El especialista las denomina jardín. Más apreciado es el verde oscuro y con inclusiones más valioso que una calidad pálida y prácticamente pura a nivel de lupa. Distribución irregular del color en manchas o bandas generalmente brillo vidrioso. Las características físicas especialmente el peso específico, refracción de la luz y birrefringencia, así como el pleocroísmo, varían algo según los yacimientos. Conjuntamente una cierta fragilidad en unión con frecuentes grietas de tensión es sensible a la presión y hay que tener cuidado al calentarla. Resiste a las sustancias químicas menos al ácido fluorhídrico las esmeraldas se originan por la coincidencia de embajada fluyente con rocas meteorizadas. Por ello los yacimientos se encuentran en filones de pegmatita o en sus cercanías. La extracción se realiza casi exclusivamente a partir de la roca madre donde la esmeralda se ha formado en pequeños filones o en las paredes de cavidades huecas.